Recuerdos K.O. (1986-1992)
Llegamos sin duda a otro de los momentos más importantes de la Historia Musical de nuestra localidad. Esta banda representaba el sueño de cualquier grupo que se precie, obtener un contrato discográfico y la grabación de un disco. Son muchos quienes lo intentan pero muy pocos los que lo consiguen. Desde luego pueden presumir de haber sido el primer grupo de Olvera en lograr tal proeza. Pero antes de entrar en detalle sobre esta cuestión, vamos a dar un repaso a sus inicios.
Recuerdos K.O. “Un sueño cumplido” (1986-1992)

La banda comenzó a rodar en el verano del 1986 con el nombre de RECUERDOS OK para convertirse algunos años más tarde, y coincidiendo con la grabación de su disco, en RECUERDOS K.O. La razón del cambio a día de hoy no está muy clara, no sabemos si se trataba de alguna estrategia comercial o exigencias de la discográfica.
Los inicios del grupo son similares a todos los grupos a los que hasta ahora hemos dedicado tributo. Una pandilla de amigos se unen con una idea firme: hacer un grupo de rock y pasarlo en grande, influenciados por los músicos y tendencias del momento.
Eran conocidos como el grupo de los niños del cuartel, ya que todos sus miembros, eran hijos del Cuerpo Nacional de la Guardia Civil y se criaron juntos en aquel esplendido patio de la Casa Cuartel.
Sus componentes fundadores fueron:
Antonio Morales: Voz
Jesús Morales: Guitarra y coros.
Andrés Jesús Martos: Teclados y coros.
Francisco Burgos: Bajo y coros.
Rafael Mata: Batería y Coros
Sus influencias estéticas y musicales directas, las encontramos en los grupos que en aquel momento triunfaban, como Loquillo y los Trogloditas, Los Rebeldes, Gatos Locos, Ilegales, Pistones y un largo etcetera. Fueron años de bogíes, corbatines, tupés y mucha laca
Según nos cuenta Jesús Morales, que nos ha ayudado a refrescar la memoria y al que agradecemos su colaboración para este número cuatro de nuestra revista, no olvidarán nunca el primer concierto. Fue en la vecina población de Pruna. Tocaron sólo cinco canciones que eran lo que tenían hasta ese momento de repertorio, entre las que se encontraban la mítica “Mete los
pies en agua caliente”.
Recuerdan con mucha nostalgia aquellos días de local de ensayo y litronas, junto a una peña incondicional que les acompañaba tanto en los ensayos como en los directos. No queremos olvidarno de la figura de Rafael Morón, compañero y amigo, que aunque no tocase ningún instrumento, era el hombre en la sombra que siempre estaba disponible para todo. Lo mismo arreglaba cables, ayudaba a montar y desmontar en los conciertos, que hacía las veces de manager. Otros asiduos al local eran Pin-pon, Reclu, Orozco o el amigo Tordillo.
Queremos también resaltar la colaboración que durante varios años ofreció el párroco del pueblo, cediendo al grupo un local de ensayo deonde prepara sus directos. Como ya vimos en números anteriores, no es la primera ocasión en la que el cura “Don Juan” ha prestado ayuda a los roqueros del pueblo.
Poco a poco y después de algunos sorteos, ventas de papeletas y conciertos tanto en Olvera como en la comarca, fueron comprando instrumento y a mediados del año 1989, grabaron su primera y única maqueta en estudio “Camballá records”, en la vecina población de Antequera.
A partir de aquí el grupo envió copias a diferentes discográficas acompañadas de un pequeño dossier y una carta donde pedían que, por favor, escuchasen su primer trabajo de estudio. Y fue en este momento cuando sucedió…
En los primeros meses del año 1990 apareció desde Madrid un cazatalentos, José Manuel Fabra, al que le gustó mucho la maqueta y vio la posibilidad de lanzar a Recuerdos K.O. a nivel discográfico. Después de algunos contactos quiso conocer al grupo en directo y en el verano del noventa se organizó un concierto para demostrar a la discográfica su potencial en directo.
Poco tiempo después el grupo consiguió un contrato discográfico por cinco años y la grabación de su primer disco que llevó por título “Bueno, bonito y barato”. Gue una producción dirigida y realizada por José Marís Sagrista y José Manuel Fabra para la discográfica La Estación Record. La grabación se realizó en “Estudios Central de Sevilla” y la portada fue diseñada por Mercedes Carbonell con fotografía de Michael Zapke.
Justo antes del lanzamiento del disco y de la gira promocional, abandona el grupo el bajista por motivos familiares y entra en su lugar un jovencísimo Francisco Bonilla, que contaba entonces con catorce añitos y que permanecíó en la banda hasta su desaparición. Integrante que formó algunos años más tarde otros grupos como Señor No, No Retornable o actualmente Chiveca, de los que sin duda también hablaremos en los próximos números de nuestra revista.
Otra incorporación que se produjo en el grupo fue la del excelente batería Miguel Ángel Cabrera (al que hechamos de menos en este mundillo de la música), y que sustituyó a Fali Mata, algunos meses después de la grabación del disco.
Al trabajo en estudio siguió una intensa gira promocional que les llevó a lugares como Badajoz, Ciudad Real y, como no, a la capital del país. También se prodigaron mucho por toda la Costa Tropical de Almería, Granada, Costa de Málaga y Cádiz. En dicha gira compartieron escenario con Celtas Cortos y Gatos Locos entre otros.
Comenzaron a tener presencia en las emisoras de radio más importantes del país como Cadena Dial o los 40 principales, en los que estuvieron en la lista de éxitos algunos meses.
También tuvieron algunas intervenciones en TVE y Canal Sur, de las que recuerdan una anécdota muy divertida. En su participación en el programa en directo de TVE “Cuarenta grados a la sombra”, presentado por Pedro Rollán, momentos antes del inicio de la actuación se produjo un gran acontecimiento político-militar en Rusia y cortaron la emisión para conectar en directo con los enviados especiales al país en cuestión, por lo que la actuación de Recuerdos K.O. fue aplazada para días después. Todos los seguidores del grupo, que esperaban con emoción el momento, se quedaron aquel día esperando delante de la televisión una actuación que no se emitió.
Desde un principio la discográfica respetó mucho el estilo de la banda y sólo incorporó algunos arreglos en la grabación de los temas. Para muchos el sonido de Recuerdos K.O. resultaba demasiado “comercial”, pero ellos definían su música como “Música Gazpacho”, ya que en ella podíamos encontrar pop, rock y rumbas, todo muy combinado y aderezado con unas letras llenas de cotidianeidad y situaciones urbanas.
Quizás no destacaban por su virtuosismo instrumental, que sin duda se contrarrestaba con un estilo musical fresco y una honesta fusión de ritmos latinos y estribillos
pegadizos, que fueron una de las claves de su éxito.
Sin duda el tándem “Hermanos Morales” era el alma del grupo siendo las letras de todos los temas compuestas por ellos, aunque lógicamente con arreglos musicales de toda la banda en el local de ensayo.
El disco contenía once temas con algunos éxitos como; “La calle donde vives”, “Asomado a mi ventana”, “Solo de pensar”, “Facundo” o la polémica, “Es mejor no charlar” dedicada a todos aquellos que nunca creyeron en las posibilidades del grupo.
La edición del disco fue en soporte vinilo de la que también se editó un single promocional con el tema “Yuri” y “Margarita querida” como cara b. Aún se pueden conseguir copias en internet y circula entre algunos sibaritas musicales, el LP convertido en formato CD.
Memorable fue la presentación del disco en el verano de 1991 en el campo de fútbol de Olvera junto a Kiko Veneno. Quienes estuvimos allí, nunca podremos olvidarlo. También existe un video de aquella actuación en la que aparecen todos los seguidores enfervorecidos y se puede observar cómo hemos cambiado dieciocho años después. Sin palabras…
Una de las bazas del grupo era su directo. Los temas del disco se convertían mucho más cañeros. Antonio Morales (vocalista), que pasó también algunos años en Amarga Victoria, transmitía una energía al público que formulaba el perfil de cualquier líder de una banda. Un vocalista con fuerza en es escenario, una excelente voz y además guapetón. De esta forma conseguían una legión de admiradores y fans, que sin duda fueron inspiración para la creación de alguna que otra letra de su repertorio.
Después de un año de promociones, conciertos, firmas de disco, radios etc. la discográfica rompe relaciones con el grupo: el manager huyó con la pasta de los beneficios de la venta de discos y conciertos. El grupo siguió en solitario gestionendo sus propios conciertos una año más, hasta que en el verano de 1992 se organizó en la Piscina Municipal de Olvera un concierto de despedida, que seguro aún queda en la memoria de muchos de nosotros.
Esperamos que hayan podido conocer un poco más sobre la historia de este grupo y nos quedamos con la sensación de que quizás estas líneas no son suficientes para hacernos una idea de lo que supuso aquella época para la juventud de nuestro pueblo, donde la gente escuchaba mucha música y asistía a todos los conciertos.
Sólo nos queda el deseo de que el resto de bandas que tenemos en nuestra localidad y las que vendrán, sigan la estela de Recuerdos K.O. y tengan la inigualable experiencia del éxito.
En nuestro próximo número nos acercaremos a Señor No, “La Nueva Generación”.
Escrito por: Francisco Bonilla
Extraido del número cuatro de
la revista cultural La Jornada
Depósito Legal: 483-2009
ISSN: 1889-8610
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