Los Jips (1964-1968)

LOS JIPS… los pioneros (1964-1968)
Lina González
Francisco Bonilla
Hubo un tiempo, en plena dictadura en los años 60, en el que un grupo de jóvenes se lanzaron a la aventura del mundo de la música. Era lo que les apasionaba y sin más formaron un grupo y se fueron a la aventura a recorrer lugares cercanos a su localidad. Fueron así el primer grupo de Pop-Rock musical en Olvera: Los JIPS.
Por aquel entonces apenas disponían de medios para realizar su sueño. Ni económicos, ni técnicos pero ellos se las arreglaron para conseguirlos. Cuentan cómo su batería fue fabricada de desechos de la percusión de una antigua banda de cornetas y tambores que existía en el pueblo, y cuentan también cómo aquellas dos guitarras eléctricas que ellos tenían eran las primeras que llegaban a Olvera. Nadie por aquel entonces tenia una guitarra eléctrica en Olvera. Algo impensable ahora, ¿verdad? Estas guitarras aún existen guardadas como piezas de coleccionista en manos de algunos melómanos.
Se hacían llamar LOS JIPS por las iniciales de cada uno de sus componentes:
Juan José Pavón (voz), Ildefonso Bonilla (batería), Pepe Cabeza (guitarra) y Salvador Blanco (guitarra).
LOS JIPS versionaban temas de grupos ya conocidos como LOS SIREX, LOS DIABLOS, LOS BRINCOS y algunos grupos más que triunfaban por aquellos qños en el ámbito nacional y temas también del pop-rock anglosajón por el cual también se sentían influenciados.
Escuchaban la música de estos grupos en discos de vinilo en lugares como el “club obrero”, el “club ruta” y el “club juventud” o bien en la emisora parroquial.
Son miles de anécdotas y recuerdos los que tienen de aquella época porque forman parte de su juventud y de sus vivencias. Y son tantas las anécdotas, que son imposibles de resumir en estas líneas… Aunque contaremos algunas.
LOS JIPS recorrieron parte de la comarca amenizando bodas, ferias y otros saraos que, por otra parte, era a lo mucho que se podía aspirar por aquel entonces porque en esos años y sin apenas medios, nos cuentan cómo tenían que llevar en brazos los amplificadores de lámpara durante el trayecto. Aquellos amplificadores eran verdaderos armatostes repletos de lámparas y las carreteras eran pésimas, por lo que tenían que hacerlo así por temor a que, por el traqueteo del viaje, los baches y las curvas del camino, se les fundieran las válvulas. Vamos, que el tener que ir a tocar a cualquier lugar, ya les resultaba toda una odisea, Aún así lo hacian…
En un pueblo de Sevilla, cuentan con cariño y diversión, cómo el alcalde les exigió que a las siete de la mañana fueran tocando diana por las calles, despertando a los vecinos y paseándose por todo el pueblo. Algo imposible de realizar, claro. Tenían que hacer entender a las autoridades que no había cable de electricidad suficientemente largo como para pasearse por todo el pueblo, ya que tenían que enchufar sus guitarras.
En otra ocasión, recuerdan esta vez con orgullo, cómo tuvieron que ir a tocar a toda prisa y corriendo a la vecina localidad de Ronda. Fue en un hotel de la ciudad en
una noche de verano. El grupo local no podía tocar y los llamaron a ellos, que no dudaron en acudir al evento. Y recuerdan esa noche con orgullo porque fue allí, cuando el dueño del hotel, sorprendido por su calidad, les ofreció firmar su primer contrato para tocar durante todo el verano, incluida la feria. Algo que jamás ellos hubieran pensado que ocurriria pro que ocurrió, aunque su contrato era muy simple: algunas pesetas, hospedaje y barra libre (cómo no).
Lo que se desprende de estas historias es que fueron unos tiempos en los que nada era fácil y menos, tener un grupo de rock en esos años y en un lugar como Olvera. Pero lo que está claro, es que se lo pasaban de “puta madre” y que marcaron el camino a otros gupos que surgieron posteriormente. Animaron a otras personas que, viéndolos a ellos en su empeño uy dedicación, decidieron que no era emposible tocar música, tener un grupo y aventurarse a tocar por todos a quellos sitios que fuera posible ( de estos gupos hablaremos en próximos números).
Como podemos ver, la cultura de Rock lleva inmersa ya casi 40 años en Olvera y pertenece a las vivencias de la juventud de muchos de nuestros padres. Habrán pasado muchos años pero, sin embargo, las motivaciones de los rockeros de entonces no eran tan diferentes de las de los de ahora. Y es precisamente por todo eso por lo que no se pueden pasar por alto los comienzos de los grupos de rock que hubo en Olvera. Unos comienzos con pocos medios y nada de apoyo, pero con mucha voluntad. Ellos han sido pioneros y les debemos dar la enhorabuena.
Gracias a Ildefonso Bonilla por las historias y documentos gráficos.
Extraido del número uno de la revista cultural LA JORNADA de Olvera.
![]()







